Los jugos curativos y otros remedios naturales para la piel seca

La sequedad de la piel puede deberse a diversos factores tales como los externos (excesiva exposición al sol, el viento o la lluvia) y los internos (problemas hormonales problemas con las glándulas sebáceas, dietas carentes de grasas, entre otros). 

Todo ello contribuye a que el organismo no cuente con los aceites necesarios para la correcta lubricación de la piel.

En este sentido, se puede señalar que el aguacate o palta es rica en aceites y grasas. Si se consume de forma regular que ayudar a las glándulas sebáceas a segregar sus aceites naturales e incluso puede favorecer la flexibilidad de las articulaciones y de los músculos de todo el cuerpo.

Otros alimentos que pueden ser empleados en la elaboración de jugos curativos para combatir la sequedad de la piel son los duraznos, zanahorias, fresas, entre otros.  A continuación algunos de ellos:

 

Jugo curativo antisequedad de la piel #1

Ingredientes

3  duraznos grandes

2  naranjas

1/2 taza de leche

1/2 taza de yogur natural

Cubos de hielo

 

Lavar las frutas a la perfección. Luego, deshuesar los duraznos y exprimir las naranjas. Colocar la leche, el yogur y el jugo de naranja en el Filtro Mágico e iniciar a procesar hasta que queden integrados. Agregar los duraznos, cubos de hielo y procesar rápidamente. Servir y decorar a su gusto (puede usar tiritas de cáscara de naranja).

 

 

Jugo curativo antisequedad de la piel #2

La zanahoria contiene betacaroteno una sustancia antioxidante que evita el envejecimiento prematuro.  De allí, que este jugo sea un aliado contra la resequedad de la piel

Ingredientes

2 zanahorias

1/2 betabel

1/2 taza de fresas

 

Lavar y picar las zanahorias y el betabel.  Lavar las fresas.  Colocar todos los ingredientes en el Filtro Mágico. Tomar recién preparado 1 vaso en la mañana o a medio día, 2 veces por la semana.

 

 

 

Otros remedios naturales

 

Mascarilla hidratante de aguacate (uso externo)

Ingredientes

1 aguacate o palta madura

1 cucharada de aceite de oliva

 

Cortar la palta por la mitad y quitar la semilla. Luego extraer la pulpa y colocar en un recipiente.  Añadir el aceite de oliva.  Machacar con un tenedor hasta lograr una masa homogénea. 

 

Aplicar sobre el rostro y dejar puesta durante 10 minutos.  Retirar con agua tibia. Realizar esta mascarilla una vez por semana.  Si la piel de rostro es excesivamente seca, dos veces por semana.