Conoce los endulzantes naturales no procesados

Muchas personas al elaborar jugos o licuados naturales en sus casas les agregan, muchas veces por costumbre, azúcar blanca la cual resulta verdaderamente dañina para  nuestro organismo.

El azúcar es un auténtico "ladrón" de calcio de nuestro organismo (que debe usarlo para asimilarlo) y carece de sustanciosos oligoelementos (microminerales) y vitaminas.  Entonces, surge la siguiente pregunta: ¿Qué podemos hacer para endulzar nuestros jugos o zumos?

En este sentido, existen endulzantes naturales no procesados que se pueden utilizar.  A continuación se presentan algunos de ellos:

Los diferentes tipos de endulzantes naturales no procesados

El sirope de agave, muy conocido por los pueblos indígenas mexicanos, es un endulzante de la fructosa natural que se extrae de la planta del mismo nombre, con hojas carnosas parecidas a las de la piña.

Su sabor es bastante neutro, es fácil de disolver y no cristaliza, lo que la convierte en un excelente endulzante natural para toda clase de bebidas.

El azúcar de palma está hecho con la savia de la caña de azúcar o de palmeras y se procesa sin emplear los agentes químicos agresivos que se requieren para refinar el azúcar blanco. Es rico en minerales alcalinizantes (magnesio y potasio), así como en hierro, y, según estudios  refuerza el sistema nervioso y ayuda a desintoxicar las vías respiratorias altas.

El sirope de arce se obtiene con la savia del arce azucarero, que es rica en potasio, calcio y hierro. Es un endulzante muy apreciado por sus poderes curativos.

La miel de abeja es, tal vez, el más conocido de los endulzantes naturales  no procesados. Es energética y antibacteriana gracias a su contenido en enzimas, aunque la luz y el calor reducen su efectividad.

Además, tiene muchas calorías y, por ello, no es recomendable consumirla si se encuentra en un régimen de adelgazamiento. Los textos ayurvédicos advierten que calentar la miel produce ama, o toxinas, y recomiendan tomarla cruda o sin calentar.

La estevia, originaria de Paraguay, es un endulzante sin calorías la cual resulta ideal para las personas que sigan una dieta baja en hidratos de carbono.

La miel de caña de azúcar se obtiene de moler las cañas con unos rodillos para extraer un jugo dulce y muy oscuro. Esta sustancia líquida y espesa de agradable sabor se cocina a fuego vivo para evaporar el agua y concentrarla hasta conseguir una textura muy similar a la miel de abeja.

Es muy digestiva y un buen complemento para quienes realizan trabajos físicos y mentales intensos o para deportistas, que suelen tomarla mezclada con agua y un poco de vinagre de manzana para evitar las molestas agujetas.

El azúcar integral de caña, conocida también como azúcar morena, se obtiene por trituración de la caña de azúcar mediante un sistema de trituración con el que se obtiene un jugo que tiende a cristalizar.

Este jugo se "lava" con agua caliente y se reduce a polvo o grano lo más fino posible. No recibe ningún otro proceso de elaboración ni refinamiento. Es rico en minerales, aunque no tanto como la miel de caña.

Los cereales integrales malteados son melazas obtenidas con un método tradicional que une la cebada germinada (rica en enzimas) y un cereal cocido (como el arroz, por ejemplo). Con este método se obtiene una malta más rica en proteínas, minerales y azúcares complejos. Estas melazas de cereales son un excelente endulzante diario.

El azúcar de las frutas que se obtiene del jugo concentrado de manzana, uvas y pera, etc.) es igualmente un endulzante natural de gran poder nutritivo.

El sorgo fue muy cultivado en Norteamérica durante el siglo XIX cuando el azúcar era un bien escaso y caro. El jugo extraído del sorgo se reduce para conseguir un endulzante aromático que contiene hierro, calcio y potasio.