Propiedades curativas de la calabaza


La cabalaza, al contener antioxidantes, es muy eficaz a la hora de fortalecer el sistema inmunitario.

Además, estimula la función del páncreas, ya que ayuda a regular el azúcar en la sangre lo cual resulta muy útil para los diabéticos e inclusivo es un valioso remedio para la eliminación de mucosidades en los pulmones, bronquios y garganta.

Para combatir estados febriles, se aplicará tajadas crudas de calabaza, especialmente sobre el vientre y las axilas y, para los dolores de cabeza, se colocará las tajadas sobre la frente.

El jugo de calabaza, especialmente sus semillas, es laxante y ayuda a la expulsión de la solitaria y diferentes tipos de parásitos intestinales.

La calabaza es rica en sales minerales, particularmente en fósforo y calcio, por lo que resulta muy adecuada para los casos de raquitismo, caries, osteoporosis y otras dolencias de los huesos.

Las hojas de esta planta se exprimen y se aplica su zumo en la cara, antes de acostarse, en la noche, para quitar las manchas.

El jugo aplicado directamente o en forma de compresas sobre las quemaduras y la erisipela obra eficazmente.

Debido a su bajo aporte en calorías y grasas, la calabaza es considera un alimento adecuado  en las dietas de adelgazamiento, ya que colabora eliminando líquidos retenidos, regulando el azúcar de la sangre y eliminando la ansiedad que se produce en ocasiones al estar sometido a un régimen dietético.

Con la pulpa y aceite de oliva, se elabora el aceite de calabaza, el cual resulta un benéfico remedio para combatir los dolores reumáticos, usándose en forma de fricciones.